martes, 19 de septiembre de 2017

TERCERA PARTE: EL ENSAYO (IV)


En un santiamén, se había acabado la actuación. El niño estaba llorando. A ella no le había gustado. A mí tampoco, pero aun así, por suerte dijo que ya probaríamos de mejorarlo otro día. Es cierto que el ensayo no salió todo lo bien que yo esperaba. Tampoco representé bien el papel que me correspondía, ni obtuve todo el placer que deseaba. No me supe comportar adecuadamente como persona dominante o amo de la sumisa. Quizá yo había mezclado todos los personajes y me perdí del camino a seguir.
A pesar de esto, había visto a mi mujer más atractiva que nunca. Extrañamente su cuerpo me pareció nuevo y más atractivo, como si fuera otro más deseable y que en aquel momento había sido completamente para mí.
Lo cierto es que aún había bastantes cosas por corregir en las bases y me puse al trabajo con gran dedicación. Obviamente esta torpeza debía ser penalizada de alguna manera.
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martes, 12 de septiembre de 2017

5 trucos infalibles para llegar al orgasmo

¿Frustrada porque no logras disfrutar al máximo de tus relaciones sexuales? ¿Te cuesta llegar al orgasmo? O, peor, ¿nunca has tenido uno? ¡No te lo permitas!

Libera tus presiones y tus miedos, y empieza a disfrutar como te lo mereces; estos 5 trucos infalibles para llegar al orgasmo te ayudarán a conseguir el máximo placer.
#1 Dejarse llevar
Cuanto más te obsesionas desesperadamente por conseguir algo, no lo consigues. ¡Y menos si se trata de un orgasmo! Para llegar al climax es necesario relajarse, dejar de lado las presiones y poner nuestro cuerpo y nuestra mente solo al servicio del placer y nada más.
Concibe el sexo como un acto de goce en sí, no como una carrera para llegar al orgasmo y verás que el climax viene solo, como una consecuencia natural de todas esas sensaciones que vamos experimentando en todo el cuerpo, y con todos nuestros sentidos.
#2 Conocer tus gustos
Quejarse por no poder llegar al orgasmo es muy fácil. Pero, ¿realmente te has puesto a trabajar para conseguirlo? Está comprobado que una mujer alcanza más y mejores orgasmos cuando conoce -de verdad- su propio cuerpo, cuando sabe perfectamente qué es lo que le gusta.
¿Y cómo podemos saber qué es lo que nos gusta? Pues, experimentando, primero que nada con nuestro propio cuerpo. La masturbación es una base para tener relaciones sexuales satisfactorias. Es fundamental que tengas momentos a solas contigo misma: apaga las luces, piensa en algo que te ponga hot y ¡explora tu propio cuerpo!
Con práctica y paciencia descubrirás qué es lo que exactamente te excita más, y aprenderás la técnica para estimularte mejor.
#3 Comunicarse con la pareja
La gran mayoría de las mujeres llega al orgasmo con la masturbación, pero pocas lo logran con su pareja. Esto posiblemente se deba a que no hay suficiente comunicación en la pareja. Una vez que sepas todo aquello que te gusta, ¡tienes que decírselo a tu compañero!
Ellos pueden tener una idea acertada o no de cómo hacernos pasar bien en la cama, pero no son adivinos, ni debemos pretender que lo sean. Te aseguro que luego de hablar con él, comunicarle tus inquietudes y comentarle qué es lo que te gusta verás la diferencia. Para ellos será mucho más fácil encontrar el tesoro si tienen pistas que lo conduzcan a él.
#4 Juego previo más placentero
Es sabido que las mujeres necesitamos bastante más estimulación que los hombres para alcanzar el clímax. En promedio, un hombre llega a su máximo placer en 5 a 10 minutos, mientras que una mujer necesita entre 15 y 20 minutos.
Besos, caricias, masajes, palabras al oído, ¡los necesitamos! Cuantos más, mejor. El clásico juego previo es necesario para lograr el orgasmo femenino. Obviarlo de tus encuentros sexuales no solo los hará más aburridos, poco románticos y poco excitantes, sino que se te complicará mucho alcanzar el placer.
No te pierdas todos los tips para un juego previo más placentero. Ahí tienes los mejores secretos para mejorar tus relaciones. Ponlos en práctica y ¡orgasmo asegurado!
#5 Posiciones sexuales adecuadas
Posiciones sexuales hay muchísimas, pero algunas ayudan más que otras a que las mujeres tengamos nuestro orgasmo. Las mejores posiciones sexuales para el orgasmo femenino son aquellas que estimulan el clítoris y el punto G como por ejemplo:
Mujer arriba. En esta posición, el control de la profundidad y velocidad de la penetración está en la mujer. Para una mejor estimulación del clítoris, debes apoyarte contra el hueso púbico de tu compañero. Y en vez de moverte de arriba hacia abajo, gira como si quisieras formar un círculo con tu vagina; cada vez que el movimiento es hacia adelante, se estimula el clítoris, y cada vez que es hacia atrás se estimula el punto G.
Perrito. Esta posición tan sexy te asegura una penetración profunda, en la que el pene fricciona el punto G, un tejido altamente sensible situado en la pared frontal de la vagina. La posición del perrito es una de las que más rápido nos hace llegar al clímax.
En estas u otras posiciones sexuales, contrae los músculos pubococcígeos -los que contraemos para detener la orina-, pues con estos movimientos aumentas el grado de la fricción del pene en la vagina y en el clítoris, lo que ayuda a tener orgasmos más intensos.

Ahora que sabes todos estos secretos para llegar al orgasmo, ¡ponlos en práctica YA!

Fuente: VIX
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martes, 5 de septiembre de 2017

TERCERA PARTE: EL ENSAYO (III)


Ella procedió con mirada baja y sumisa, pero le pegué una palmetazo al hombro para que me mirase a la cara mientras me lo hacía. Quería verla así, mirándome con glotonería. Me gustaba su rostro, aquella mirada, inocente, dulce y al mismo tiempo pícara. Siempre me excitaba mirarla a los ojos mientras practicábamos sexo. Ahora quería poseer su cara. Una mujer puede tener el cuerpo perfecto, pero sin un rostro bonito que le acompañe y que yo considere bello, todo se queda en nada y no cabe en mi casilla de las mujeres voluptuosas. Ella era mi elegida. Tal vez no era la más bonita de todas, pero para mí tenía una cosa especial, diferente que quizá sólo yo podía llegar a ver.
Ella chupaba con tranquilidad, pero yo no lo acababa de tener claro. ¿Qué quería de ella? Le pedí que se pusiera en la sofá bien abierta de piernas y que empezase a darse placer. Ella hizo lo que yo le solicité. Agarrándome el miembro, me lo acabé de poner a punto mirándola todo encendido de deseo. “¡Como me gustaría a que fueras mi esclava sexual!” “Me darías caña todos los días” le dije estrechando los dientes y pillando muy fuerte mi pene entre los dedos, sin dejar de bombear.
A continuación la penetré al mismo tiempo que le decía que la deseaba, que quería gozar de su cuerpo y del placer que sólo ella me daba. Así contemplé como la iba empalando con mi verga, acariciando el placer que me proporcionaba el roce de su carne en mi pene. Bombeé atisbando algunos pequeños orgasmos, pero continuaba sin saber qué quería de mi esclava.
Quizá era hora de castigarla porque no me daba suficiente sexo, por no vestir de manera más femenina, por no utilizar tanga, por no dejarse los cabellos largos, por no gemir ni decir groserías en otras ocasiones que yo se lo había pedido para que me excitase, pero no reproché nada de esto. Tampoco tenía esposas, ni la até con una cuerda o una corbata, que quizá era lo que ella había imaginado.
En ese momento, estorbado por un juguete que había por en medio, vi el desorden que había a nuestro alrededor y me percaté que era la ocasión de castigarla porque consintiese que los niños escampasen los juguetes y no los recogieran nunca o porque ella también era sumamente desordenada.
Así, la castigué a continuar chupándome el pene. “Ahora conocerás el olor de tu coño en los morros. ¡Chupa!”, le dije con la autoridad que se supone que el amo debía representar en su papel. En un santiamén me retiré y ella volvió al sofá, quedándose otra vez abierta de piernas, mostrándome el centro del deseo masculino abierto de par en par, para mí. Le dije a que suplicase por su placer, que quería verla gozando de él, pero no me convenció su actuación. Entonces era el momento de que me excitara exponiéndome su culo. Ella obedeció y yo la volví a empalar, ahora por detrás, embelesado con aquel pandero voluptuoso, grande, redondo; hechizado por aquellas curvas trazadas con una cintura estrecha y la espalda ancha y fornida.
 Bombeé con avidez, con ferocidad, incluso llegando a hacerle un poco de daño. Ella se quejó y yo le pegué un palmetazo en el culo, diciéndole que se aguantara, pero en seguida me retiré. “Vuelve a chupármela” fueron otra vez mis palabras. Y ella volvía tener mi pene en su boca, pero ahora, además de chuparlo, me lo mordió, fuerte, haciéndome daño. Le volví a pegar una palmetazo en el hombro y la derribé sobre el sofá para sentarme encima de ella, dominante, para acabar de mirarla a la cara, acercándole mi pene vigoroso, caliente, encendido de deseo y con ganas de culminar el placer del encuentro. La avisé. Quería poseer su rostro e iba a hacerlo, como en las películas. Deseaba ver mi corrida en todo él.

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martes, 4 de julio de 2017

VACACIONES

Me cojo unas vacaciones. Vuelvo en septiembre, aunque tras el verano voy a ponerme a estudiar, así que es previsible una gran, gran, gran pausa temporal en las publicaciones de todas mis bitácoras. Lo retomaré tan pronto como me sea posible, o si tengo un hueco entre medias, aprovechando algún período vacacional de clases (si no tengo muchos deberes, claro).
Podéis seguir leyendo cuanto he publicado hasta el momento en mis bitácoras principales:


Igualmente podéis leer cuanto he escrito en otras bitácoras que tengo terminadas o aparcadas en este ENLACE.
Y por si a alguien le apetece hacerse con alguno de mis libros...





Nos vemoooos. Sed buenos.
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martes, 27 de junio de 2017

4 posiciones para el sexo oral

Son tantos los tabúes encerrados en torno al sexo oral, que cuando hablamos de eso sin sonrojarnos, solo pensamos en la pose tradicional y más común. Pero así como existe un Kamasutra y variedades de posiciones sexuales, también las hay para disfrutar (y dar placer) con el sexo oral.
No solo de audaces se trata, sino de disfrutar mucho más de algo que tanto nos gusta: el sexo. Por eso, queremos sujerirte 4 posiciones diferentes para practicar el sexo oral. ¿Te animas?

#4 El acantilado

Para disfrutar de esta pose, siéntate en el borde de la cama boca arriba, y mantén las piernas recogidas sobre el colchón. Él se arrodillará sobre el piso entre medio de tus piernas, e inclinará su cabeza hacia abajo, directamente sobre tu clítoris.
Esta pose también le permitirá tener las manos libres para jugar con el resto de tu cuerpo.

#3 El perrito

Esta variante del clásico perrito es una posición muy caliente, que da el control del ángulo y la presión. A la ya conocida pose de penetración, el hombre desde atrás satisface a la mujer.

#2 Pose lateral

Ubíquense en sus lados uno frente a otro, y a continuación deslízate hacia abajo, hasta que su pene quede a la altura de tu cara. El secreto de esta pose es dar placer sin que sufran tus rodillas o un calambre en el cuello.

#1 Una variante para el sofá

Pose para el sexo oral apta para habilidosos y valientes. Pide a tu chico que se coloque boca arriba en el sofá, con la espalda y la cabeza en el asiento, y las piernas sobre el respaldo. Arrodíllate sobre su rostro, frente a la parte posterior del sofá. Terminarán con una variante doblada del 69, pero mucho más relajante que el tradicional, ya que las manos no quedan agitándose en la cama.

¿Qué te parecieron estas posiciones? Atrévete a ser más osada en la cama, deja tus tabúes y vergüenzas de lado ¡y a disfrutar!

Fuente: VIX
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martes, 20 de junio de 2017

TERCERA PARTE: EL ENSAYO (II)


Fui corriendo a por los dados y puse en marcha el ordenador para que leyese las bases del juego. Ella se sorprendió al ver que ya tenía los dados. Los había conseguido en una tienda de “frikis”, en la que todos me miraron con extrañeza al verme entrar, seguramente porque pensaban “el abuelo se ha perdido”.  Elegí estos dos colores porque desde que nacemos, la sociedad parece que tiene el color azul asociado a los chicos y el rosa para las chicas, pero a mí no me gustaba el color rosa. Además pensaba que el rojo siempre era más erótico.
Le expliqué que se trataba de interpretar el personaje que designara un número de los dados y que dicha tarea igualmente le tocaría hacer a uno u otro según decidieran los dados: par para la mujer, por quitar la connotación machista “con dos cojones”, porque al fin y al cabo las mujeres tienen dos tetas y como dicen, “estiran más dos tetas que dos carretas”. El número impar quedaba asociado en el pene, como una cosa incompleta si no tiene donde meterse. Ella prefirió ir directamente al grano y lanzar los dados antes de leer. Una vez el azar decidiese el número del personaje, ya veríamos cuál era. Casualmente preguntó por la sumisión sin saber de su existencia.
Lanzamos el primer dado. Número par. Le tocaba representar a ella. ¡Bien! ¡Yo estaba de suerte! Lanzamos el segundo dado y lo creáis o no, casualmente salió el personaje de sumiso. Lo cierto es que a mí no me gustaba demasiado este papel, pero una película lo había puesto de moda y quizá era conveniente su existencia.  Leímos mi esbozo y le dije que ahora disponía de 48 horas para prepararlo y representarlo, pero ella prefirió hacer la representación. “¡Mejor! ¡Sexo ahora!”, pensé yo con ganas de acción.
Nos desvestimos y una vez más embelesé con aquel cuerpo lleno de curvas, con carne a la que agarrarse, suave, mullido, completamente hechizador. Para mí voluptuosa es la palabra para definir la mujer perfecta y ella lo es. Era toda mía. Podía pedirle lo que yo quisiera, pero me quedé en blanco, hechizado únicamente con su contemplación. No sabía de qué manera comportarme como amo. No me gustaba nada, pero tenía claro que quería placer y que ella me lo diese ya. ¿Y qué mejor para empezar que se arrodillara y se metiese mi pene en la boca? Quería una buena mamada.
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martes, 13 de junio de 2017

6 consejos para ganarle la batalla a la rutina sexual



Para que la llama de la pasión no se apague es fundamental alimentar el amor a diario e intentar innovar para que la relación de pareja no se desgaste.

Mantener viva la pasión y el deseo sexual es uno de los componentes esenciales para que la relación de pareja se conserve estable durante mucho tiempo. Por supuesto, no es el único aspecto que influye, pero sí es uno de los pilares para disfrutarla de forma plena.
Cuando la pareja está en sus primeras etapas este ámbito marcha de la mejor forma y parece muy fácil innovarlo; sin embargo, conforme pasa el tiempo, también suele caer en la monotonía y muchas veces es la causa del desequilibrio en la relación.
Y es que, la verdad, para muchos no es fácil prestarle la atención necesaria debido a las múltiples ocupaciones que tienen durante el día. Los niños, el trabajo y la falta de intimidad en el hogar son factores que influyen en su deterioro.
Por fortuna, el sexo es un campo de tantas posibilidades que cualquier momento es perfecto para revivirlo y disfrutarlo de la mejor manera.
En esta ocasión queremos compartir 6 consejos clave para acabar con la rutina sexual. ¡Anímate a ponerlos en práctica!
1. Mejorar la comunicación
Cuando una pareja no tiene buena comunicación en el tema de la sexualidad es muy difícil que lleguen a innovar y experimentar las cosas que en realidad desean.
Sentir miedo al rechazo o pudor impide crear la confianza necesaria para que ambos se sientan cómodos a la hora de intentar algo nuevo.
No se trata de establecer un diálogo para recriminar o resaltar algún defecto del otro. La idea es que ambos comuniquen sentimientos y se sientan seguros de formular propuestas para un cambio.
2. Buscar un espacio diferente
No siempre tiene que ser en la cama o en la habitación. Muchos no alcanzan a imaginar cuán excitante puede ser intentarlo en otro de los lugares de la casa o, mejor aún, fuera de esta.
En este punto la complicidad desempeña un rol muy importante, pues es la que les ayudará a sentirse seguros de hacerlo en el lugar menos esperado.
3. Preparar una cita a ciegas
Parece una forma de sorprender muy cliché, pero la verdad es que sigue siendo una experiencia romántica y divertida para las parejas.
Una escapada a un destino diferente, preferiblemente que la otra persona no conozca, le dará más emoción y despertará la pasión que se ha ido perdiendo.
Eso sí, cada detalle de la cita importa: la decoración, el sitio e incluso los manjares que se deseen disfrutar en los momentos previos a la acción.
4. Ponerle un poco de fantasía
Todos tenemos fantasías sexuales pero pocas veces nos atrevemos a cumplirlas con nuestra pareja. ¿Qué tiene de malo? Es muy normal y es la excusa perfecta para acabar con la monotonía.
Los juegos sexuales, los fetiches y todas esas locuras que tenemos en mente se pueden hacer realidad con un poco de picardía y buena comunicación.
Para esto vale la pena aprovechar accesorios como la ropa interior comestible, los juguetes eróticos o los aceites y masajes, entre otros.
5. Sorprender un día cualquiera
Es probable que él o ella llegue todos los días de trabajar y encuentre a su pareja viendo la televisión, con el pijama puesto o haciendo cualquier tarea cotidiana. Lo más seguro es que todo continúe como cada día y acabarán por irse a la cama sin nada de nada. ¿Identificados?
Si es así, ha llegado el momento de cambiar. Sin previo aviso, aunque con la seguridad de que ese día llegará a casa, elige un buen vino, prepara la habitación con un ambiente romántico y elige las prendas más sensuales.
Esta sorpresa suele ser bastante excitante y representa una excelente forma de salir del estrés y la rutina.
6. Hacerlo sin prisas
Las relaciones sexuales no tienen por qué convertirse en un acto repetitivo y aburrido. Para despertar la libido es determinante jugar con los preliminares y tomar el tiempo suficiente para excitar a la pareja.
Los besos, las caricias y el estímulo de las zonas erógenas harán disfrutar de un encuentro más pleno y apasionante.
Este momento también puede aprovecharse para expresar el deseo y todas esas cosas nuevas que se quieren probar.

Por supuesto, existen muchas otras formas de salir de la rutina para disfrutar de un buen sexo. Todo depende de vuestra creatividad y de la confianza que haya para hacer a un lado los miedos.

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martes, 6 de junio de 2017

TERCERA PARTE: EL ENSAYO (I)

Ella no mostró demasiado interés por leer mis ideas del juego y yo necesitaba saber si jugaría de verdad, comprobar si funcionaba, si era preciso modificar algo o si realmente era un juego equilibrado y sin ventajas para uno u otro miembro de la pareja.
Aún no tenía acabado el juego, pero ya estaban muy claras las ideas principales y yo quería llevarlo a la práctica para verificar si verdaderamente se podía conseguir todo lo que yo quería con él. También esperaba verla a ella representante algunos de los personajes que más me gustaban. Quería verla complaciente, “sexy”, obscena, o agresiva conmigo.
Pero por el momento aún no tenía demasiado valor para plantearle ya mi intención de jugar ni tampoco encontraba la situación adecuada. ¿Y si al leer las bases no quisiese seguir adelante? De nada habría servido todo mi esfuerzo y una vez más me quedaría sin lo que yo quería: más sexo y mejor.
Y así, una de esas otras noches mágicas y casi únicas en las que los dos niños se habían quedado dormidos al mismo tiempo, y nosotros no estábamos tan cansados como para dormirnos con ellos, nos sentamos los dos juntos en el sofá. Casualmente a lo largo de estos días esto se había dado con una frecuencia del todo inusual. ¿Qué podíamos hacer? ¿Ver una película? ¿Hablar más de lo que ya habíamos hablado antes? No. Era el momento de pasar a la acción. Así le propuse jugar casi a quema ropa, directamente, sin más preámbulos. ¡Ella aceptó sin conocer el juego!
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martes, 30 de mayo de 2017

Técnica Start-Stop para controlar la eyaculación

La eyaculación precoz es la más frecuente de las dificultades sexuales masculinas y aunque todos los hombres experimentan episodios ocasionales de eyaculación precoz, es importante atender esta situación si notas que repetidamente no logras durar el tiempo suficiente como para que tu pareja pueda alcanzar su propio orgasmo o para que experimente satisfacción durante el sexo.
¿Qué es la técnica start-stop para controlar la eyaculación?
La técnica del “start-stop” (comenzar-parar) fue ideada por el urólogo norteamericano James Semans en 1956 para tratar la eyaculación precoz. Se basa en enseñar al hombre a volverse consciente de las sensaciones previas al orgasmo.
La razón de esto es que sólo es posible tener control voluntario sobre la eyaculación antes de que llegues al “punto de no retorno”, es decir, antes del momento en que la eyaculación es inevitable. A partir de allí - cuando el proceso de eyaculación se desencadena - ésta pasa a estar bajo el control de mecanismos autónomos de tu cuerpo que no dependen de tu voluntad.
Aunque tu situación actual no sea problemática, siempre es valioso tener la capacidad para controlar tu eyaculación a voluntad. De esta manera podrás disfrutar de encuentros sexuales más prolongados con tu pareja, para mayor satisfacción de ambos.
Practica a diario esta técnica junto con los ejercicios Kegel que te ayudarán a fortalecer los músculos pélvicos que controlan la eyaculación. La mayoría de los hombres aprende a controlar su eyaculación. Sin embargo, si piensas que no estás progresando, consulta a tu médico, ya que en ocasiones será necesario además el tratamiento médico y la terapia sexual/psicológica.
Cómo realizar la técnica start-stop paso a paso
1. Busca un lugar tranquilo donde no seas interrumpido. Tiéndete sobre la cama o colócate en una posición cómoda, desde la que puedas sentir al máximo las sensaciones de excitación sexual en tu cuerpo.
2. Comienza a masturbarte con las manos mediante movimientos hacia arriba y abajo. Si necesitaras usar fantasías o imágenes para excitarte hazlo. Una vez excitado, deja de lado las fantasías e imágenes y concéntrate únicamente en tus sensaciones corporales.
3. Si notas que te distraes durante el ejercicio, vuelve tu atención hacia lo que estás haciendo y lo que está sintiendo tu cuerpo. Esta es la clave del ejercicio, mantenerte enfocado en tus sensaciones, y no en la idea de querer durar más o de tener que controlar la eyaculación.
4. Continúa masturbándote con las manos y presta especial atención a tus sensaciones corporales. Cuando sientas que la eyaculación esté a punto de ocurrir, detén completamente los movimientos. 
5. Darte cuenta de las sensaciones previas a la eyaculación y al orgasmo hará que sea más fácil detenerte a tiempo. Las principales sensaciones son: respiración más fuerte y profunda, aceleración de los latidos del corazón y sensación de cosquilleo en tu zona genital.
6. Cuando te hayas detenido, deja transcurrir un tiempo hasta que la excitación disminuya y la urgencia por eyacular haya desaparecido. Inspira y espira profunda y serenamente tomando contacto con tu cuerpo.
7. Comienza nuevamente la masturbación y continúa así hasta que te des cuenta que la eyaculación esté por venir. Detente. Inspira y espira con tranquilidad.
8. Mientras te encuentres aprendiendo la técnica realiza esta secuencia unas tres 3 veces: a) masturbarte, b) enfocarte en tus sensaciones, c) detener la masturbación cuando sientas que la eyaculación está a punto de ocurrir, d) inspirar y espirar hasta que la urgencia por eyacular haya desaparecido.
9. Durante la última secuencia no interrumpas la estimulación ni la excitación, y eyacula naturalmente.
10. Cuando hayas dominado un poco más el ejercicio prueba a realizar la secuencia 5 veces y sólo eyacula cuando llegues al sexto intento.
Consejos para recordar al realizar esta técnica
Si llegaras a eyacular en el alguno de los pasos iniciales del ejercicio, no te preocupes y vuelve a iniciar el ejercicio en otro momento, o al día siguiente.
Mantén pensamientos positivos sobre tu capacidad para lograr el control sobre tu eyaculación, y deja que se vayan aquéllos que te llenen de desánimo o falta de confianza en el éxito.
Al concentrarte sólo en tus sensaciones sexuales te desprendes más fácilmente de cualquier ansiedad sobre tu desempeño. Ello hará que sea más fácil lograr el control eyaculatorio.
Como complemento de la técnica “start-stop” practica también a diario tus ejercicios Kegel. Así aprenderás a distinguir cuáles son los músculos que te ayudan a detener voluntariamente la eyaculación. Cuando estos músculos se fortalecen con ejercicios es aún más fácil usarlos para controlar la eyaculación. Por otro lado, tienen otro importante beneficio que es intensificar tus erecciones y orgasmos.
Cuando sientas que tienes un mayor control sobre tu eyaculación puedes agregar el uso de lubricantes y, por último, practicar la técnica con tu pareja. Primero, deja que ella te estimule el pene. Cuando hayas dominado esta fase, procede a realizar la técnica durante el coito.
A medida que practiques notarás señales de progreso. Aumentará el tiempo disponible para estimularte antes de detenerte para no eyacular. Por otro lado, disminuirá el tiempo que necesites para bajar los niveles de excitación, antes de volver a la estimulación.

Fuente: About
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martes, 23 de mayo de 2017

VARIANTES

Agotados ya todos los recursos o todas las combinaciones y posibilidades alcanzables, o detrás de alguna malaventuranza con cualquier personaje en concreto, se deja a elección de los jugadores la posibilidad de introducir variantes en los personajes, duración, lugares, complementos, maniobras, etc.
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